lunes, 31 de marzo de 2008

Rafael Azcona

Se murió la semana pasada Rafael Azcona y recibió mucha más atención mediática de la que yo (y supongo que él) hubiera imaginado. Aun así, en dos días olvidado. Lo de las televisiones me ha parecido el típico reportaje rapidito sobre algo que es noticia, pero no mucho. Menos es nada, que es verdad que se han molestado y le han dedicado un tiempo que podrían haber dedicado a cualquier pseudofamoso. Y sin embargo, durante un año que dediqué a buscar información y a pensar sobre él y algunas de las cosas que escribió, además de aprender mucho (y no solo sobre Azcona) también me di cuenta de que era un tío respetado. No se ha armado el alboroto que con, por ejemplo, Cela o Fernán Gómez, pero ya decía él que a los guionistas no se les suele hacer mucho caso. Pero a pesar de todo, muchos medios se interesaron por él cuando aún estaba vivo (que es cuando tiene mérito) y ha dejado un buen montón de entrevistas de las que muchas merecen la pena.

Pero el caso es que no solo escribió guiones (Belle Epoque, El bosque animado y La lengua de las mariposas son probablemente mis favoritos), sino que también se inventó al repelente niño Vicente, que hasta ese año era una frase que yo había oído de siempre en casa y que no imaginaba que fuera un dibujito cómico. Y también escribió varias novelas, algunas de ellas recomendadas para todos los públicos. Sobre todo, Los muertos no se tocan, nene y Los europeos. Ya sé que se dice que su cumbre son las colaboraciones con Berlanga en los 60, pero no. El pisito, El cochecito y demás guiones sesenteros, realistas, críticos, humorísticos y paródicos (y más cosas que no digo) están muy bien, pero la mayoría se basan en sus propias novelas (es decir, no es material "original") y, además, en el caso de Azcona, ocultar al narrador (el de ese cine es demasiado sutil para su carácter) elimina la parte más ácida y cachonda de sus novelas. Los europeos retrata muchas cosas con mucha mala leche (acaba siendo difícil reírse), y es tan fiel, no tanto a la realidad como a rasgos de carácter, que asusta. Los muertos no se tocan, nene, que es mi favorita, tiene la virtud de ser muy divertida, muy apta para todos los públicos (lectores), pero además, está repleta, y digo repleta, de alusiones, referencias y dobles sentidos (literarios o no) que hacen que leerla, releerla y volverla a leer sea todo un reto cada vez. Mi ejemplar está lleno de anotaciones. Y recuerdo que, cuando la leí por primera vez, no tenía material suficiente para una tesina, pero ahora (con ¿diez? lecturas, todas con lápiz en la mano), alguien con paciencia podría sacarle mucho partido. De ahí los demasiados cambios, retoques y reajustes que sufrió mi tesina, que alargó demasiado el proceso y que supongo que fue una de las razones por las que aún sigue inconclusa. Pero a pesar de todo, y contra el comentario ese que dice que se le acaba cogiendo manía al autor sobre el que se trabaja; yo, sin haberlo conocido, guardo muy buen recuerdo de Rafael Azcona, que se murió la semana pasada.

.

domingo, 30 de marzo de 2008

Granada

En la última foto, atención a la ciudad al fondo, la puesta de sol a la derecha, la alhambra a la izquierda y el sitio para una parrillada al caer la tarde en primer término:









.

lunes, 24 de marzo de 2008

Zamorano Delafé

Estos días me he sentido muy zamorano por razones no del todo ajenas a la semana santa. Escuchar las últimas notas del bombardino (fui a ver entrar las capas) tuvo su dosis de emotividad (creo que es la procesión que más veces he visto, seguida de la buena muerte). Tampoco hay que asustarse, otro se hará cargo el próximo año del instrumento, aunque, como ya es tradición en esta nuestra semana santa, se ha desatado cierta polémica sobre su sucesión que supongo irá a más hasta que se designe oficialmente al sucesor. También fue bonito escuchar al merlú sobre las dos y media del viernes (todavía no sé si la salida tan organizada me gustó o no: perdió emoción, pero ganó claridad y se pudo ver al cinco de copas con cierta armonía alrededor). Y también alimenté el sentimiento patrio (del reino de Zamora) contando (ya van unas cuantas veces) la historia del cerco y de la "traición" de Vellido Dolfos. Dos apuntes: Primero: la puerta de la traición original no es la que actualmente se conoce como tal. Mejor que explicar cuál es y dónde está la auténtica (se puede ver su parte superior aunque está semienterrada a unos diez metros a la izquierda de la actual), lo resolveré con fotos en cuanto vuelva de vacaciones (quiero hacer esas fotos, así que ésta no será otra promesa incumplida). Segundo apunte: En este video lo denominan "portillo de la liberación". El video, con bolero de algodre incluido, merece la pena:



También tiene su gracia un video aéreo de la ciudad que he encontrado, cómo no, en Youtube:



Y por último, ya sin zamoranismos, quiero hacer constar que me he acabado enganchando a Facto Delafé y las flores azules. Ha sido un proceso gradual, muy muy lento, pero al final ha superado la prueba definitiva (que es bajarlo al coche, donde realmente elijo lo que escucho; a muchos los he abonadonado ahí). De sus virtudes y defectos (de los de Facto, Delafé y las flores) ya se ha hablado mucho y todo el mundo los conoce, así que digo que la música es muy bonita, las voces muy agradables, los textos optimistas, y que a mí me ponen de buen humor, y me quedo tan ancho:


De Facto (el DJ) no sé mucho, pero Helena (las flores azules), que canta, era la voz de Élena, y Oscar (Delafé), que ¿rapea? ¿rima?, es el batería de Mishima, que han publicado hace poco un EP (Set tota la vida) que me gusta mucho.

Y empiezan las vacaciones.

.

domingo, 23 de marzo de 2008

Pringles

Una compañera de curro y yo bromeamos a veces sobre nuestra pertenencia al "club de los pringles" (o "pringels", todavía tenemos claro cómo se escribe). En cristiano viene a ser el club de los pringaos, de esos que hacen trabajo de más cuando otros hacen de menos, de esas personas que son buenas y que de buenas que son corren el riesgo de ser confundidas con tontas. La buena noticia es que a la larga los pringaos salimos ganando. Bueno, no exáctamente, pero más o menos es lo que viene a decir un estudio de Harvard (que quieras que no tiene prestigio). Explicado ya está en la noticia, así que no entro en detalles (justifica sus conclusiones a través del dilema del prisionero "iterado"), y en realidad tampoco mucho que decir al respecto, pero me ha gustado (y me ha llamado la atención) porque podría ser algo parecido a una explicación ¿científica? a la buena suerte que algunos dicen que siempre me acompaña. Que al final resulta que los pringaos salimos ganando.

Las conlusiones, un poco con palillos, podrían extrapolarse a la sociedad. Cuando alguna vez hemos hablado de ello, me he definido como "pro-sistema". No quiero decir que piense que es perfecto (que no), pero sí que el sistema y la sociedad (opuestas a formas de vida asociales y desorganizadas) me proporcionan unas garantías mínimas que evitan que tenga que preocuparme por la supervivencia y pueda dedicarme a actividades más provechosas como escribir tonterías en un blog. Más crudo, la "sociedad" evita que tenga que mirar por encima del hombro cada vez que salgo de casa y pelear a vida o muerte por mi comida (o peor, por mi vida). Tiene contrapartidas, vaya si las tiene, pero las ventajas, para mí, son innegables (aunque pueda y deba perfeccionarse mucho). Y la gracia del asunto es que todos (o muchos, que en el fondo los pringaos somos mayoría) debemos pensar más o menos lo mismo porque si no, obviamente, la "sociedad" y el "sistema" se desintegrarían. Todos debemos pensar lo mismo, aunque no sé si todos lo hacemos por las mismas razones. Y la gracia de ese estudio de Harvard es que demuestra que, aunque parezca que no, en el fondo los pringaos somos los que salimos ganando.

.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Incongruencia semanasantera

La semana pasada la notica que ocupó un par de titulares se relacionaba con la petición de una mujer de ingresar en las Capas Pardas. El procedimiento comienza enviando la petición al obispado, que, después de dar su veredicto, envía la solicitud a la cofradía, que da o no el visto bueno. El Obispo, ejerciendo un poco de Pilato, se lavó las manos y pasó el muerto a la cofradía, qie dijo que nones, que de mujeres nada. Al calor de la disputa, y preguntados en interminables suplementos dominicales, varios presidentes, abades y demás cargos procesionales, la mayoría apuntaba en la misma dirección: Que no.

Hoy, ahora mismo, acabo de ver en el telediario que varios colegios zamoranos (la Milagrosa a la cabeza, pero no el único) han organizado miniprocesiones donde los alumnos y alumnas ejercen de cofrades y cofradas (con caperuzos de cartulina), de cargadores y cargadoras (con minipasos de cartón), de policíos y policías (de los que cierran los desfiles), y con lo de párrocos y párrocas (de los que cierran cada procesión) me parece que no se atrevieron por eso de no cometer sacrilegio. Para inculcar a los criaturos y criaturas la religiosidad y la pasión de esta semana, decían. Pues muy bien, pero a ver quien les explica a las criaturas femeninas, a las alumnas que hoy miniprocesionaban, que cuando quieran solicitar su admisión en cofradías de verdad, de las de los mayores, salvo en un par de excepciones la respuesta va a ser que no porque no. Que se lo expliquen las monjas que organizaron el sarao y que al menos en público manifiestan su apoyo a las medidas de las altas esferan que siguen promoviendo la separación por sexos y la sumisión femenina en la jerarquía de la iglesia católica (como en la mayoría de las religiones, por otra parte). Que hagan lo que quieran, que para eso son un club privado. Que hagan lo que quieran, pero, por una parte, no tan "lo que quieran" cuando hay mucho dinero público de por medio y, por otra, más tontas son las mujeres que comulgan con semejante credo. Las que pueden decidir, al menos, que ya sé que no todas pueden. Que ni me va ni me viene, ya lo sé, pero a ver quién escapa a la Semana Santa estando en Zamora.

.

lunes, 17 de marzo de 2008

Manta Ray (ii)

De esas cosas que piensas cuando ves a Nacho Vegas en Zamora el mismo día que inauguran la sala de conciertos de La Cueva, donde Nacho había tocado a mediados de los 90 con Manta Ray, que se han separado hace poco y a quienes vi tres veces en su última gira (sopló el viento a favor), la segunda de ellas en Gijón, en el mismo teatro reconvertido en sala donde una semana antes había visto a Nacho Vegas y las Esferas Invisibles. De los dos conciertos tengo fotos. Hoy le toca a Manta Ray.








.

domingo, 16 de marzo de 2008

Lucas 15 en Zamora

Empezamos mal. 45 minutos de retraso sin explicación y sin disculpas por parte de Lucas 15. El concierto (y muchos no están de acuerdo) fue correcto sin más. Con menos, si me apuras. Tres personas sobre el escenario. Del teclista puedo decir poco, cumplió sin más. Amplio repertorio de sonidos, desde piano clásico hasta rhodes según la canción y el arreglo, aunque muy discreto y con pocos espacios propios. Xel Pereda me encantó (quedó más que claro que es quien lleva el peso del proyecto). Resulta que además de acompañante de Nacho con las Esferas Invisibles y en sus colaboraciones con Bunbury y Chistina Rosenvinge (¿lo habré escrito bien?), además, es músico de conservatorio, currante en algo relacionado con el catálogo y archivo de música tradicional asturiana, y miembro de varios grupos folk. Lo que, por otra parte, ni quita ni pone para su actuación en Zamora, que ya digo que me encantó. Muy efectivo al llevar los arreglos de las canciones al formato acústico (lo que ya le suponía) y con una voz curiosa. Agradable y fina, aunque con mucha menos personalidad que la de Nacho, todo hay que decirlo. Un Nacho Vegas que a mí me pareció bastante espeso, callado (creo que no dirigió una sola palabra al público), correcto con guitarra y con la voz. Me pareció un poquito más desganado de lo habitual. La voz, más para el cuello de la camisa que nunca, salvo cuando le daba por gritar, que se pasaba de largo (lo que es raro, porque si en algo tiene experiencia es en giras acústicas). Y sobre todo muy plano, sin la emoción de otras veces.

¿Y el concierto qué tal? Pues las canciones son adaptaciones muy dignas de temas tradicionales a su propio estilo, y ellos no son malos músicos, así que mal no estuvo. Pasaron muy de puntillas al principio hasta "No hay tal andar", que aun sin coros pero a dos voces, fue muy resultona, y "Como una flor", que realmente tuvo el sabor de canción coral popular que supongo tendrá su versión tradicional. Se mantuvo un poco, aunque con cierta monotonía, con "Nel campu nacen flores" y "los Fayeos de mayo", mientras Xel iba explicando el origen de cada una de ellas. Y se empezó a torcer con Teresina, porque aquello sonaba muy igual todo y porque Nacho le puso pocas ganas (o no le salió) un romance precioso. "El sacauntos de Allaritz" animó porque es cañera, pero a Nacho o no se le entendía o gritaba demasiado, y, ya acabando, toca él solo una versión de "Santa Bárbara Bendita" (que no está en el disco y que me dejó igual que estaba) y acaban todos juntos otra vez con "Moces a bailar", que es un temazo y que no estaba sonando nada mal hasta que a Nacho se le olvida la letra en los coros finales (si es que estaba ido del todo), intenta arreglarlo y lo estropea todavía más hasta que Xel se descojona (inevitable) y nos dejan a medias. Aplaudimos. Y vimos un concierto decente. Pero podría haber estado mejor.

.