lunes, 28 de enero de 2008

Vecinos

Yo con la gente flipo. Anda que no he dicho veces esta frase. A veces para bien, a veces para mal y a veces simplemente con sorpresa. Vivo en un edificio muy tranquilo, con sus cinco plantas, sus matrimonios con algún hijo adolescente, alguna pareja joven, gente ya mayor, de mediana edad, estudiantes y (creo que) algún "inmigrante". Unos más raros que otros y ya digo que más o menos tranquilos todos. Y unas plantas en el quinto, que alguien cuida y que ocupan todo el rellano. Pues en este edificio, este fin de semana, han aparecido unos cuantos cartelitos en una de las puertas interiores de la entrada. Primero apareció la nota manuscrita en rojo (superior derecha) que notifica el ataque sufrido las plantas; después la mecanografiada que mantiene el tono crítico de la primera (superior izquierda). Y finalmente los agresores dieron la cara y dejaron la tercera nota, manuscrita también (en el centro), donde ofrecen una reparación.





¡Qué bien! No ya hablando, sino escribiendo que se entiende la gente por aquí. Así da gusto. Pues no, algo debió ir mal en el paraíso, porque al caer la tarde apareció esta cuarta nota en el ascensor. Parece que hubo un intento de diálogo que fracasó.



Ni sé qué ha pasado ni si se ha puesto ya el punto final. Seguiremos informando.

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2 comentarios:

Pizbray dijo...

Jajajajaja, no me lo puedo creer. En cualquier caso, si ves que la vida aprieta, ofréles clases a todos de lengua... a 15€ por hora te forras...

Teresa dijo...

ostris....

yo con la gente flipo....

casi 30 años y empieza a animarse el portal eh?jiji