jueves, 18 de septiembre de 2008

La Aldehuela

La Aldehuela ha cambiado mucho en los últimos años. Se ha convertido en un paseo modernete, bonito y muy transitado. Lo de modernete por lo del Ifeza al fondo, un vivero de empresas por ahí y, al lado, la granja de burros de la Diputación (que son preciosos, por otra parte, a ver si bajo con la cámara). Los alrededores, en cambio, (y no sé si es muy raro o todo lo contrario) no han cambiado prácticamente nada. Campo y más campo, y prácticamente vacío. La barriada de Asturias sigue como siempre y Villagodio, exactamente igual.






Lo curioso fue ver el mismo paisaje que he visto mucho (y digo mucho) durante los últimos cuatro años, pero verlo desde sitios distintos a los habituales. La verdad, parece otra cosa.

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viernes, 12 de septiembre de 2008

Cuestión de actitudes

Unos lloriquean porque no venden discos, otros se lo curran son dar mucho la nota. Los unos, por un informe (a saber si oficial o falso) que se supone se ha filtrado hace poco y donde se dice, según los que han tenido paciencia e interés para echarle un vistazo (yo no), que en España cada vez se venden menos discos, que los grandes que antes vendían el medio millón ahora sufren para pasar de cinco dígitos y que, considerando la inflación y tal, los discos son ahora más baratos que nunca. Otros, sin embargo, no solo siguen trabajando sin protestar, sino que (como Aloud Music) se adaptan a los tiempos que corren y permiter descargar de manera gratuita todo su catálogo.

El caso de Aloud me gusta contarlo porque conocí a Sergio Picón, uno de los que anda detrás del "negocio" (léase negocio con toda la ironía posile), cuando vino acompañando a 12twelve en el primer festival de Exponentes. Total, que hablando con Sergio me enteré de que fue uno de los (por no decir el que) puso en marcha el invento de Muzikalia y que lleva también la agencia de management Sounds in a Coma. A éstos, ni informes, ni descenso de ventas, ni internet ni gaitas, ahí siguen, sacando discos poco a poco de bandas desconocidas para las que las cifras de la crisis son de risa (no creo que lleguen a soñar con vender las 40.000 copias que cuesta un disco de oro). Ni está de más recordar que, tiempo atrás, en un pasado remoto, Muzikalia colgaba mp3 de bandas nuevas que querían darse a conocer. Y que, pese a contar con el visto bueno de página, bandas y sellos, tuvo que bajar toda esa música gratis porque a los señores de la SGAE les parecía mala idea. Además, mientras el informe en cuestión y sus intérpretes se atreven a afirmar que un disco por 17 euros es barato considerando el IPC, el precio de hace diez años y no-sé-cuántos datos más, Aloud se imponen la política de "no más de 10 euros por un disco". Y ahí siguen, editando discos y organizando giras. Y luego algunos dicen que estamos matándo la música. Pues oye, va a ser que estaba de parranda.

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jueves, 11 de septiembre de 2008

El caso Bunbury

Otra vez a hablar de Bunbury (y no pensaba, había otro par de cosas). Resulta que va a sacar nuevo disco (y de paso, gira que pasará al menos por Valladolid), ya lo acusan de plagio y él ya se ha defendido. En pocas palabras, hay unos siete versos de un poeta desconocido en una canción bastante larga. Digo lo de "poeta desconocido" para que se note, aunque en realidad Pedro Casariego tiene cierta trayectoria. Tampoco es que en El Mundo se le acusara, más bien se le afeaba no mencionar el nombre de Casariego y el origen de algún verso (aunque lo cierto es que el disco no está todavía publicado, quizá se haga, quizá no). Lo que pasa es que, ya se sabe cómo es internet, en algunos foros ya se está discutiendo si es plagio o no, y dado el carácter de Bunbury y los odios que despierta por ahí, los juicios a veces no son muy favorables.

En mi opinión, bobadas. Bunbury dice, y con razón, que eso lleva haciéndose desde que el mundo es mundo. Hasta hablaba yo hace tiempo de donde habite el olvido y su trayectoria. Y podrían ponerse más ejemplos, de poetas y de músicos también. Hasta Extremoduro utilizó lo de "sucede que me canso de ser hombre" de Neruda en alguna canción. Por no hablar de que parte de la gracia de las Apostillas a El nombre de la rosa, de Umberto, está precisamente en que el propio autor explica las influencias e intertextos de su obra (en muchos de los cuales yo, lógicamente y por ignorancia, no había caído al leer la novela). Además, en entrevistas, referencias y hasta en el documental que realizó con y sobre Panero, a Bunbury da la impresión de gustarle la poesía. Total, que en ese sentido, y con lo publicado hasta la fecha, yo no acusaría a Bunbury de nada. Lo único, si al final fuera cierto, le afearía, como le afeaba inicialmente el blogger de El Mundo, antes de que hablaran del asunto hasta en Radio 3, le afearía que no incluya a Casariego en los agradecimientos de su disco, aunque solo sea por darlo a conocer un poco. Pero claro, antes de los alaridos, habrá que esperar al menos que salga el disco.

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viernes, 5 de septiembre de 2008

La vuelta al cole

Al final, después de amenazar todo el verano, me tomé vacaciones y dejé muchas entradas que pensé escribir "pendientes para más adelante". Y ya se sabe, así que probablemente me quede con las ganas de escribirlas, lo que tampoco es precisamente una pena, no hagamos dramas ni corramos a rasgarnos las vestiduras, que no estamos pa' andar comprando (vestiduras nuevas, digo) con esto de la crisis. Que empieza el cole y poco a poco se va poniendo en marcha el insti y yo. O en otra marcha al menos, más a piñón fijo y con menos acelerones y frenazos.





Hoy toca Portishead. Ya el Third moló. Para mí (para mí), de los discos más excitantes (en sentido sajón y no sexual) de los últimos años. El disco me gustó, pero he encontrado en purelivegigs este concierto con una calidad indecente (por buena) y me ha encantado. Hacia tiempo que no me bajaba un dvd de un concierto (en tamaño dvd, me refiero, nada de compresiones, divx y demás), y oye, qué gusto que haya sido éste. Lo digo porque en tiempos incluso anduve en eso del trading y llegué a intercambiar conciertos (en eso consistía) con gente de Canadá o Australia, por poner dos ejemplos. Claro que internet no corría tanto como ahora y tardabas menos en recibir el paquete que en bajar los 4 gigas o más. Salía muy barato y Correos la verdad es que funcionaba bien. Volviendo a Portishead, esta versión del Youtube es un sucedáneo. Merece la pena bajarlo, aunque sean 4 gigas, y disfrutarlo con buen sonido y a pantalla completa (alcanzamos la gloria si lo hacemos con auriculares). Me ha sorprendido lo "orgánico" del asunto. Me esperaba más samplers y secuenciadores por ahí. Y no, guitarras, bajos, teclados... todo muy artesanal (vale, percusiones digitales, pero percusiones y no cajas de ritmos). Y muy buenos, muy pulcros y sonando muy muy bien. Beth Gibbons, además, cantando como siempre, ¿no pasan los años por ella? Sí que se la ve más vieja (como todos después de diez o doce años), pero sigue teniendo esa voz (Thom Yorke ya no la tiene tan bien). La guinda ha sido una versión de Roads donde el público no da palmas.

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domingo, 24 de agosto de 2008

Sin complejos

Por mucho que a falta de dos minutos estuvieramos a cuatro puntos, por mucho que protestemos por el arbitraje, los pasos y los tres segundos en la zona, por mucho que no estuviera Calderón, por mucho todo que se quiera, EE.UU. ha dado en todo momento la sensación de estar un punto por encima de España.



Dos minutos para el final del partido, cuatro puntos de desventaja y poca emoción porque no podía dejar de pensar que "no puede ser". Igual que otras, siendo la diferencia mayor, pienso que "todavía se puede", hoy no. Pero aun así, hemos jugado sin complejos. Más sueltos, más atrevidos, más libres, más "americanos" que en el resto de los partidos. Con un punto más de velocidad (no creo que Calderón hubiera podido darla) y con más kilos en la zona (nos echaban a patadas) podríamos haber puesto en apuros a los yankis. Hemos sido mejor equipo, pero hoy ganó el físico y la velocidad.

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miércoles, 20 de agosto de 2008

180 y Sonorama

Venía a hablar del Sonorama, pero blogger ha cambiado la página de inicio y ahora informa del número de entradas publicadas: 180 hasta ahora, y eso que en verano he bajado un montón el ritmo.



La foto (dedicada al veranoski), es de Russian Red en el escenario de día, que ha sido de lo que más me ha sorprendido. En una plaza en medio del pueblo, desde las doce hasta las tres, conciertos. Bien, porque en un camping te despiertas pronto y así tienes algo que hacer, das una vuelta por el pueblo (les dejas unos euros porque ya que vas comes), y así no te pasas en día medio vegetando. En el camping, que también me ha sorprendido, la gente dormía y había bastante silencio (si es que esto del indie-popero-alternativo es para maduritos). Las duchas y los servicios, tirando a cutres (no creo que nadie esperara otra cosa), pero había sombra y sitio de sobra. La organización, en este sentido, muy bien. En el recinto de conciertos, tampoco mal. Alternando entre los dos escenarios podías ver todos los conciertos (no es mala idea la de que no haya solapamientos ni esperas). Lo que sí fue un fallo de los gordos fue no informar con mayor entusiasmo de las cancelaciones (Lagatija Nick y Facto Delafé) ni, sobre todo, de las modificaciones horarias. Vale que con el sistema de alternar conciertos no te perdías nada, pero aun así, deberían haber facilitado más información. El otro pero, el escenario Carson, fuera del recinto y en una gran nave-almacén. El sonido era penoso, así que ni Triángulo de amor bizarro ni Kracovia. Una pena. Lo demás, incluido el aforo (la cantidad de gente no era en absoluto agobiante y podías ver los conciertos desde la distancia que quisieras sin sufrir ni un poco), estuvo bastante bien. De los conciertos hablaré otro día si me animo, pero yo destacaría a Standstill (pese al mal sonido), Niños Mutantes, Sidonie, Jet Lag, Love of Lesbian y Columpio Asesino. Nawajean, Right Ons y Nada Surf cumplieron. Lori Meyers y Cooper ni fu ni fa, y de Deluxe e Iván Ferreiro (de los que no soy muy fan) esperaba bastante más (sobre todo de Xoel). Lo de Lucas 15 merecería comentario aparte. Y los de por la mañana, siendo otra cosa, estuvieron muy bien (ahí los triunfadores fueron Vestusta Morla).

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jueves, 14 de agosto de 2008

Sidonie

Yo no estuve en el Contempopránea, y he oído varias versiones sobre su muy, muy breve paso por el contempopránea. No los he escuchado mucho, pero me caen bien y los veré este fin de semana, así que quería saber cómo lo vieron ellos. Así:

Queremos empezar este texto dejando muy claro que el Contempopranea ha sido y es un Festival especialmente importante para Sidonie. Hemos tocado en 4 ocasiones y en cada una de ellas, lo ocurrido encima y alrededor del escenario ha convertido aquella noche en un recuerdo imborrable para nosotros. No hace falta que citemos las razones por las que a éste acontecimiento le rodea, año tras año, una aurea romántica y única. Como en otras ediciones, nosotros esperábamos la del 2008 con ilusión.

A parte de esto, sólo un asunto a propósito de nuestra actuación estuvo, durante un tiempo, en debate entre nuestra agencia de Management y la Producción del Festival (concretamente ,el Regidor de escenario). Producción, aun sabiendo que veníamos de muy lejos, fijó de forma inamovible nuestra prueba de sonido a las 11h de la mañana del mismo día de la actuación. Un horario así no supone un problema si la banda reside a una distancia prudencial del sitio en el que se celebra el Festival o el día anterior ha tenido una actuación en un pueblo o ciudad cercana. Nosotros teníamos que salir desde Barcelona y la distancia que nos separa de Alburquerque en furgoneta se recorre en 14 horas. Para estar en la prueba según el horario previsto, no teníamos más remedio que salir de viaje el día anterior, lo cual era inviable debido a compromisos laborables del resto de los músicos y equipo técnico.

En ésta ocasión, debido a los conflictos relacionados con el desplazamiento y horarios del grupo y después de buscar sin éxito una alternativa, finalmente, ambas partes (Producción y nuestra Agencia) terminaron por pactar que Sidonie no realizaría prueba de sonido y haría sólo un chequeo de líneas antes de la actuación, tal como se hace en muchísimos festivales. Resuelto este punto, creemos que nadie tiene derecho a tirarnos algo en cara relacionado con éste asunto.

La madrugada del jueves 24 de julio, 24 horas antes de nuestra actuación en el Festival, nosotros ya estábamos subidos a la furgoneta para viajar toda la noche y llegar a Alburquerque varias horas antes de nuestro concierto. Posiblemente, fuimos una de las bandas nacionales que más quilómetros recorrió en carretera para llegar hasta allí. Creemos que sólo por esa razón, nuestro equipo merece un respeto que al parecer muy pocas personas contemplan.

La noche del concierto, estábamos citados sobre las 23 horas para que descargáramos y montáramos el “backline” mientras tocara el grupo que nos precedía. Según lo previsto, Sidonie debíamos empezar a las 2h. A esa hora, no obstante, la banda que tocaba antes que nosotros todavía estaba sobre el escenario. Esta circunstancia, al parecer, tampoco la ha contemplado mucha gente. El grupo anterior terminó finalmente a las 2.10h, momento en que recogieron su material y nosotros pudimos empezar a montar el nuestro. Necesitamos aclarar que en los instantes en los que se está efectuando el cambio de escenario, la banda que está a punto de salir sólo desea que ése trámite se efectúe lo antes posible, en beneficio de la gente que está esperando a verles y de los propios músicos, que en ese momento, no tienen en la cabeza nada más que el deseo de pisar el escenario para tocar. En ningún caso podemos tolerar que alguien escriba o diga que en ese intervalo de espera estábamos haciendo cualquier cosa distinta a estar concentrados en la actuación. Actualmente, pocas cosas nos importan más que convertirnos, gira tras gira, en mejores músicos y profesionales. Nos cuesta tolerar que alguien ponga eso en duda, no sólo por lo que afecta a nuestra imagen (ya estamos acostumbrados a escuchar burradas acerca de nuestra actitud) sino por consideración hacia los músicos y técnicos que nos acompañan.

Por desgracia, es cierto es que en el cambio entre el grupo que nos precedía y Sidonie tuvieron lugar varias complicaciones que provocaron un indeseable retraso. Esperamos que se entienda que no se puede iniciar una actuación sin que todos los instrumentos suenen correctamente. Nuestro concierto empezó en el instante en que todos los problemas técnicos estuvieron resueltos.

En nuestra opinión, salimos a tocar motivados, sonrientes, concentrados y con muchas ganas de ofrecer un buen espectáculo. Ayer recordábamos que nuestra interpretación de “Sidonie Goes To Varanasi” fue especialmente intensa e inspirada. Volábamos, nos comunicábamos y nos divertíamos. Ese entusiasmo, por desgracia, duró muy poco. En ese mismo instante, nuestro Road Manager, que llevaba varios minutos discutiendo con el Regidor de escenario, nos comunicó que sólo nos dejaban tocar una canción más. No dábamos crédito a lo que nos estaba diciendo. ¡Llevábamos apenas 20 minutos de repertorio y todavía nos quedaba 35 minutos de actuación! Al terminar de tocar el último acorde, mientras el regidor de escenario seguía presionando a nuestro Road Manager para que abandonáramos el escenario, nos despedimos del público. Creemos que dejamos suficientemente claro que nos estaban echando de allí sin entender la razón de tal radical decisión. Nunca antes habían mutilado la mitad de nuestro repertorio. Fue una sensación extrañísima, una situación difícil de asumir. Nuestro enfado después de esa actuación era terrible y visible. ¿A alguien se le puede pasar por la cabeza que un grupo que invierte 28 horas entre ida y vuelta para estar en un Festival, pueda conformase con tocar tan sólo 25 minutos?

Son fragmentos de lo más interesante, pero se puede encontrar enterito en un montón de sitios. Entre ellos, en su web, aunque allí no es fácil de leer.

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