sábado, 5 de abril de 2008

Exponentes 2008

Dentro de una semana todo estará listo para Exponentes 2008. A las 21:00 en el Centro Cultural de Caja España (en La Avenida), con Travolta y Standard.




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jueves, 3 de abril de 2008

Autonomías y bla bla

Y vuelta la burra al trigo, que se ha dicho siempre en mi casa, así que ahí voy otra vez al tema de las autonomías y las televisiones. Yo ya sabía (lo descubrí hace un par de años viendo Cuéntame mientras hablaba por teléfono con una exiliada en los madriles) que los anuncios que emite La Primera no son los mismos para todo el territorio nacional. Es decir, que emitiendo la serie para todos, en los anuncios se desconecta de la señal nacional y se emiten anuncios autonómicos. Lo que yo ya no sabía es la cantidad de programas propios (no solo publicidad) que tienen otras autonomías. Y estoy pensando, no en Cataluña, Galicia o el País Vasco, sino en Andalucía. Pues sí, resulta que tú pones la tele por la noche en Granada y no ves lo que sea que nos pongan en Zamora (vale, en Castilla y León en general). No, los andaluces tienen muchas más horas autonómicas que nosotros (que salvo el telediario autonómico no sé yo si emite algo más). Y esas horas están enfocadas, por supuesto, a temas locales; la semana pasada, concretamente, tocaba el asesinato de Huelva, sevillanas (no sé por qué) y el macrobotellón de Granada. A nosotros, Ramón García y cosas de ésas. Y eso, a la larga (ya lo he dicho alguna vez) acaba contribuyendo a formar una identidad. Y a nosotros (las Castillas) lo que se nos está forjando es una identidad por negación. No somos catalanes, vascos, gallegos, canarios... ni andaluces. Somos, por oposición, lo que queda de la "España" cargada de todas las connotaciones negativas que pueda arrastrar; no tenemos ningún clavo al que agarrarnos aunque arda cuando el gobierno central nos decepciona. El autonómico por aquí es percibido no como una entidad independiente, sino como un mero gestor de lo que antes administraban en Madrid. Lo que tampoco sé si demuestra que el tamaño no importa, porque no sé si en Andalucía (que también es enorme) no habrá quien reclame en alguna provincia (como aquí en Zamora, León y Salamanca), la autonomía de algún antiguo reino. Estaba pensando que transmiten mayor sensación de unidad que nosotros, pero tampoco sé cómo se ve Castilla y León desde fuera. O sí lo sé y me hago el tonto.


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martes, 1 de abril de 2008

La puerta de la traición

Pues aquí están las fotos de los restos de la puerta de la traición original. Viendo lo enterrada que está y el desnivel con el interior (la subida de la actual), es normal que cada vez que se mueva una piedra del castillo aparezcan restos de algo original (de la Zamora del siglo X), así que, ya puestos, supongo que lo mejor sería levantar todos los jardines del castillo a ver qué se encuentra (si es que no se sabe ya). En fin, la puerta en cuestión:




Y viéndola desde esta perspectiva, se entiende lo de "la bien cercada":



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lunes, 31 de marzo de 2008

Rafael Azcona

Se murió la semana pasada Rafael Azcona y recibió mucha más atención mediática de la que yo (y supongo que él) hubiera imaginado. Aun así, en dos días olvidado. Lo de las televisiones me ha parecido el típico reportaje rapidito sobre algo que es noticia, pero no mucho. Menos es nada, que es verdad que se han molestado y le han dedicado un tiempo que podrían haber dedicado a cualquier pseudofamoso. Y sin embargo, durante un año que dediqué a buscar información y a pensar sobre él y algunas de las cosas que escribió, además de aprender mucho (y no solo sobre Azcona) también me di cuenta de que era un tío respetado. No se ha armado el alboroto que con, por ejemplo, Cela o Fernán Gómez, pero ya decía él que a los guionistas no se les suele hacer mucho caso. Pero a pesar de todo, muchos medios se interesaron por él cuando aún estaba vivo (que es cuando tiene mérito) y ha dejado un buen montón de entrevistas de las que muchas merecen la pena.

Pero el caso es que no solo escribió guiones (Belle Epoque, El bosque animado y La lengua de las mariposas son probablemente mis favoritos), sino que también se inventó al repelente niño Vicente, que hasta ese año era una frase que yo había oído de siempre en casa y que no imaginaba que fuera un dibujito cómico. Y también escribió varias novelas, algunas de ellas recomendadas para todos los públicos. Sobre todo, Los muertos no se tocan, nene y Los europeos. Ya sé que se dice que su cumbre son las colaboraciones con Berlanga en los 60, pero no. El pisito, El cochecito y demás guiones sesenteros, realistas, críticos, humorísticos y paródicos (y más cosas que no digo) están muy bien, pero la mayoría se basan en sus propias novelas (es decir, no es material "original") y, además, en el caso de Azcona, ocultar al narrador (el de ese cine es demasiado sutil para su carácter) elimina la parte más ácida y cachonda de sus novelas. Los europeos retrata muchas cosas con mucha mala leche (acaba siendo difícil reírse), y es tan fiel, no tanto a la realidad como a rasgos de carácter, que asusta. Los muertos no se tocan, nene, que es mi favorita, tiene la virtud de ser muy divertida, muy apta para todos los públicos (lectores), pero además, está repleta, y digo repleta, de alusiones, referencias y dobles sentidos (literarios o no) que hacen que leerla, releerla y volverla a leer sea todo un reto cada vez. Mi ejemplar está lleno de anotaciones. Y recuerdo que, cuando la leí por primera vez, no tenía material suficiente para una tesina, pero ahora (con ¿diez? lecturas, todas con lápiz en la mano), alguien con paciencia podría sacarle mucho partido. De ahí los demasiados cambios, retoques y reajustes que sufrió mi tesina, que alargó demasiado el proceso y que supongo que fue una de las razones por las que aún sigue inconclusa. Pero a pesar de todo, y contra el comentario ese que dice que se le acaba cogiendo manía al autor sobre el que se trabaja; yo, sin haberlo conocido, guardo muy buen recuerdo de Rafael Azcona, que se murió la semana pasada.

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domingo, 30 de marzo de 2008

Granada

En la última foto, atención a la ciudad al fondo, la puesta de sol a la derecha, la alhambra a la izquierda y el sitio para una parrillada al caer la tarde en primer término:









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lunes, 24 de marzo de 2008

Zamorano Delafé

Estos días me he sentido muy zamorano por razones no del todo ajenas a la semana santa. Escuchar las últimas notas del bombardino (fui a ver entrar las capas) tuvo su dosis de emotividad (creo que es la procesión que más veces he visto, seguida de la buena muerte). Tampoco hay que asustarse, otro se hará cargo el próximo año del instrumento, aunque, como ya es tradición en esta nuestra semana santa, se ha desatado cierta polémica sobre su sucesión que supongo irá a más hasta que se designe oficialmente al sucesor. También fue bonito escuchar al merlú sobre las dos y media del viernes (todavía no sé si la salida tan organizada me gustó o no: perdió emoción, pero ganó claridad y se pudo ver al cinco de copas con cierta armonía alrededor). Y también alimenté el sentimiento patrio (del reino de Zamora) contando (ya van unas cuantas veces) la historia del cerco y de la "traición" de Vellido Dolfos. Dos apuntes: Primero: la puerta de la traición original no es la que actualmente se conoce como tal. Mejor que explicar cuál es y dónde está la auténtica (se puede ver su parte superior aunque está semienterrada a unos diez metros a la izquierda de la actual), lo resolveré con fotos en cuanto vuelva de vacaciones (quiero hacer esas fotos, así que ésta no será otra promesa incumplida). Segundo apunte: En este video lo denominan "portillo de la liberación". El video, con bolero de algodre incluido, merece la pena:



También tiene su gracia un video aéreo de la ciudad que he encontrado, cómo no, en Youtube:



Y por último, ya sin zamoranismos, quiero hacer constar que me he acabado enganchando a Facto Delafé y las flores azules. Ha sido un proceso gradual, muy muy lento, pero al final ha superado la prueba definitiva (que es bajarlo al coche, donde realmente elijo lo que escucho; a muchos los he abonadonado ahí). De sus virtudes y defectos (de los de Facto, Delafé y las flores) ya se ha hablado mucho y todo el mundo los conoce, así que digo que la música es muy bonita, las voces muy agradables, los textos optimistas, y que a mí me ponen de buen humor, y me quedo tan ancho:


De Facto (el DJ) no sé mucho, pero Helena (las flores azules), que canta, era la voz de Élena, y Oscar (Delafé), que ¿rapea? ¿rima?, es el batería de Mishima, que han publicado hace poco un EP (Set tota la vida) que me gusta mucho.

Y empiezan las vacaciones.

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domingo, 23 de marzo de 2008

Pringles

Una compañera de curro y yo bromeamos a veces sobre nuestra pertenencia al "club de los pringles" (o "pringels", todavía tenemos claro cómo se escribe). En cristiano viene a ser el club de los pringaos, de esos que hacen trabajo de más cuando otros hacen de menos, de esas personas que son buenas y que de buenas que son corren el riesgo de ser confundidas con tontas. La buena noticia es que a la larga los pringaos salimos ganando. Bueno, no exáctamente, pero más o menos es lo que viene a decir un estudio de Harvard (que quieras que no tiene prestigio). Explicado ya está en la noticia, así que no entro en detalles (justifica sus conclusiones a través del dilema del prisionero "iterado"), y en realidad tampoco mucho que decir al respecto, pero me ha gustado (y me ha llamado la atención) porque podría ser algo parecido a una explicación ¿científica? a la buena suerte que algunos dicen que siempre me acompaña. Que al final resulta que los pringaos salimos ganando.

Las conlusiones, un poco con palillos, podrían extrapolarse a la sociedad. Cuando alguna vez hemos hablado de ello, me he definido como "pro-sistema". No quiero decir que piense que es perfecto (que no), pero sí que el sistema y la sociedad (opuestas a formas de vida asociales y desorganizadas) me proporcionan unas garantías mínimas que evitan que tenga que preocuparme por la supervivencia y pueda dedicarme a actividades más provechosas como escribir tonterías en un blog. Más crudo, la "sociedad" evita que tenga que mirar por encima del hombro cada vez que salgo de casa y pelear a vida o muerte por mi comida (o peor, por mi vida). Tiene contrapartidas, vaya si las tiene, pero las ventajas, para mí, son innegables (aunque pueda y deba perfeccionarse mucho). Y la gracia del asunto es que todos (o muchos, que en el fondo los pringaos somos mayoría) debemos pensar más o menos lo mismo porque si no, obviamente, la "sociedad" y el "sistema" se desintegrarían. Todos debemos pensar lo mismo, aunque no sé si todos lo hacemos por las mismas razones. Y la gracia de ese estudio de Harvard es que demuestra que, aunque parezca que no, en el fondo los pringaos somos los que salimos ganando.

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