jueves, 9 de agosto de 2007

Experimento Milgram (Redes II)

Entre el cerebro y los genes, tenemos la vida resuelta. Ellos son los responsables de nuestros actos. El debate genética vs. entorno lo solventan de un plumazo los que saben explicando que, si nuestro cerebro no fuera lo que es y nuestros genes no fueran como son, el entorno no nos afectaría lo más mínimo. Es decir, el entorno nos afecta porque estamos genética y neurológicamente diseñados para dejarnos influir por él.

En esos temas, y en el genocidio nazi, andaba metido Milgram cuando realizó su "famoso" experimento. Básicamente, la conclusión, enredada en un montón de matices y variables, viene a decir que, liberados de responsabilidad, los humanos somos capaces de las mayores atrocidades. De ahí, al estudio del "lavado de cerebro" hay un paso (el siguiente capítulo). Estudiados los procesos (y ya se sabe perfectamente cómo y en que condiciones un cerebro es "lavable"), Redes y Punset se plantean la sociedad actual como un hipotético lavado de cerebro constante. ¿Lo es la educación? Depende. ¿A quién beneficia? ¿Al educado o al educador? Y por educador, evidentemente, podemos entender al docente, pero también al Estado que diseña los programas educativos. De la publicidad ya hay mucho dicho, pero, después de leer el capítulo correspondiente, no es difícil establecer cierto paralelismo entre las fases del lavado de cerebro y la tendencia de algunos partidos políticos a crear estados de tensión para desestabilizar al individuo, repitiendo a continuación consignas breves y fácilmente asumibles. Por supuesto, simplifico. Y por supuesto, recomiendo leer el capítulo en cuestión. Y después, que cada uno saque sus propias conclusiones. Si es que son propias.


1 comentario:

Anónimo dijo...

solo preguntarte: ¿qué opinas del concepto de "inteligencia maquivélica"?. Me parece una idea interesantisima.