jueves, 24 de enero de 2008

Athlete

Realmente, desde que me crucé con internet y el mp3 (allá por el 2000), mi consumo musical es mucho más caótico que antes de ese año. Amontono discos que no quiero en carpetas digitales del disco duro externo con la vaga excusa del "por si acaso algún día". Y al final, a los que me acabo enganchando son a los CD's de toda la vida que, o grabo para el coche (que no, no tiene mp3) o que, si son originales, suelo poner por la noche antes de dormir (por eso de regodearme en el objeto). Sin embargo, una de las cosas que sí me gusta de los CD's de mp3 (todos hemos metido siete u ocho discos en alguno) es que de vez en cuando me sorprenden. Me explico: mezclo las cosas más raras en un mismo disco (por razones que no vienen al caso) y, a veces, si por ejemplo me desperezo un sábado, pongo música y vuelvo a dormirme, horas después abro los ojos escuchando algo totalmente inesperado. A veces es bueno y a veces es malo.

Esta tarde, en una sorpresa de este tipo (aunque ni era sábado ni me he dormido), he recuperado a Athlete, que escuché mucho cuando publicaron su Tourist. Canciones, más pop que otra cosa, y bien hechas. Ni más (para qué engañarnos), ni menos. Coincidió el enganchón con su concierto en Benicàssim 2005, que fue muy emotivo para mí porque sus canciones, así dulzonas como son, le daban el matiz exacto a aquel momento, atardeciendo, con la brisilla que empezaba a refrescar y el festival empezando a desperezarse. Al menos, así de idílico y de bonito me pareció a mí entonces. Así me gustó tanto aquel disco.


Su último disco, Beyond the Neighborhood, no me ha gustado tanto, pero tiene alguna que otra canción que me ha hecho gracia. Un ejemplo es The Outsiders (lástima que el audio no esté sincronizado, pero merece la pena igualmente):




Se ve que a los chicos les gusta tocar en tiendas, porque hay más de un video de este tipo por ahí. Este "Tourist", en cambio, proviene del escenario principal del T in the Park (y me recuerda un poco al FIB):





1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo del consumo caótico que dices es verdad. A mí también me pasa. Tengo el disco duro lleno de carpetas con discos que por pura vaguería no ordeno ni grabo en DVDs. Al final, para poner un poco de orden me termino comprando los discos originales. Curiosamente últimamente me bajo más discos que antes, pero también compro más discos originales. Creo que nunca he comprado tantos discos como ahora...